Exfoliantes

La exfoliación proporciona luminosidad y ayuda a la mejor absorción de los productos que se aplican a continuación. Cualquier exfoliante, sea del tipo que sea, actúa de dos maneras: una, eliminando las células muertas, suciedad y grasa acumulada; y otra, estimulando la renovación celular, clave para la juventud de la piel. Estos productos ayudan a las pieles envejecidas, porque el proceso natural de exfoliación se ralentiza con la edad por lo que se aconseja una vez por semana. Las jóvenes pueden realizarse una o dos exfoliaciones semanales, pero si padecen acné, deben olvidarse de estos productos. Son también muy beneficiosos para personas con hiperpigmentación (manchas oscuras). Para antes del verano, la exfoliación mejora el tono y la luminosidad del bronceado, y después del verano la exfoliación ayuda a la piel a recuperarse más rápidamente. Y si se opta por los autobronceadores, una exfoliación previa mejorará los resultados.